Padre eres la base de mis emociones, el resorte de mis saltos hacia la cima, el apoyo que necesito para no rendirme ante los avatares de la vida. Yo he sido seguidor de tus pasos, en cada huella mía está escrito parte de tu nombre, has pensado por mí, cuando yo era un niño; es decir cuando era solo pura emoción. Anímame, apóyame a seguir hacia delante, que yo te retribuiré. No me hagas a un lado si por alguna circunstancia, te defraudo. Eres mi padre, y en el futuro, sabrán que mi éxito se debió en gran parte en que tú jamás dejaste de apoyarme de manera incondicional.
lunes 10 de agosto de 2009
No me castigues con tu indiferencia
miércoles 22 de julio de 2009
LA FAMILIA
Para mi familia, que aunque no estemos todos juntos fisicamente en este momento no nos hemos separado en espiritu, solo le pido al Señor que nos una cada dia mas y nos bendiga 100pre....Y para todas las familias del mundo esta dedicada la cancion de la familia..."Si Dios esta protegiendo la familia y esta presente en ella, no hay poder humano que la pueda dañar"
viejo y sin plata…

VIEJO Y SIN PLATA…ASÍ TE QUEREMOS
Durante esta semana el Tío rey iba caminado cada vez más lento, parecía pisar sobre arena movediza, se sentía mareado, como si una terrible e injusta resaca se posara en su cerebro. Y caminaba al ritmo triste de tortuga por que el corazón le latía tan fuerte y veloz como suenan los tambores incansables de las fiestas patronales. Solo que el tío si se cansaba.
Es prestamista de dinero al 5%. Hace su negociado en ocho puestos del mercado “Los Cedros”, también por diversos restaurantes, bodegas y libreros del centro de Lima. No siempre lo pagan. Muchos bellacos se han desaparecido sin devolverle ni el 15% de lo que él les prestó. Se resigna con dignidad, humor, ironía. A solas le veo mascullar maldiciones y se preocupa y desespera ¿Quién no?
No tiene seguro, nunca ahorro ¿Qué es eso? “La vida es hoy”, así decía y vivía el tío. “Tengo tantos problemas que la tranquilidad me fastidia”, era otro dicho suyo, “Viejo y sin plata ni tus hijos te quieren” solía decir con rostro entristecido y voz burlona. Ahora enfermo, realmente mal, grave, sus hijas vienen a verlo, atenderlo, a calmar su pena interna. Aunque este viejo y sin plata sus hijas lo aman. Su dicho de vida era incorrecto. “La vida es también pensar en el mañana”; seguro pensara en alusión a la importancia del ahorro para un seguro en caso de problemas de salud. Y tener problemas es un fastidio que resta tranquilidad; sobre todo si son orgánicos o psicológicos. Es un Tío campechano. Jamás hice de sus frases “celebres” parte de mi realidad. Sé que él tampoco se lo tomaba en serio. Es demasiado inteligente como para no creerse algo realmente errado. Pero hoy sus frases bufonescas lo enrostran y le piden explicación, reflexión y seriedad.
Antes de ayer y ayer ha comido poco, como pajarito. El sueño ha arremetido con fuerza violenta y lo ha hecho dormir gran parte de las horas del día y toda la noche. Solo ha ingerido sopa de verduras, leche en polvo y pan. Antes de ayer se puso de pie, pero a las dos cuadras de caminata; se canso y su corazón latía raudo, se torno mareado y fue acostarse en medio de tremenda impotencia por no poder ir a cobrar a sus deudores. Una de sus hermanas lo atendió. “Viejo y sin plata…todos lo queremos”.
Ayer Paol, su hija mayor le ha atendido, le ha acariciado el cabello, preparado una sopita light, y se retiro sumamente preocupada con su esposo español. Por la noche llego su otra hija Rony y su ex esposa Loly. Le han preguntado cómo se ha sentido las últimas semanas, que cual cree que es su problema y el las mira con tristeza al saberse que yace en un estado penoso y contesta arrastrando las palabras. Sus ojos brillan llorosos.
Hoy ha despertado pétreo, casi no habla, Paol ha limpiado su cuarto, Rony reflexiona de los pasos que se va a dar, Su ex esposa especula. Els su hermana, tiene el rostro pálido. Almorzamos con pena.
Por la tarde sus hijas han llevado al consultorio a su padre que apenas podía caminar. El doctor Edil “Chapetin” Vidal explico que tenía una anemia severa a causa de una ulcera que ha reventado en su estomago y cuya sangre ha sido expulsada a través de las heces. Su hemoglobina es muy baja: 8. Necesita ir a una clínica a que le realicen una endoscopia para verificar si la ulcera es benigna o…”, concluyo el doctor. La familia tiene fe y esperanza que se va a recuperar.
Ha sido llevado al Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas que pertenece al Ministerio de Salud. Los galenos, muchos de ellos enmascarados (por el temor de ser sorprendidos por la gripe AH1N1), han explicado con gran sutileza a Paol que estaba desesperada; que la endoscopia solo podía hacerse en ayunas.
Paol que es de armas tomar, valiente y decidida decidió llevar a su padre a la Clínica San Felipe, pero la atención es sumamente cara y también le han dicho que la técnica diagnóstica y terapéutica debe hacérsele en ayunas. Sus hijas han sollozado; han abrazado a su padre y el a baja voz les pide calma.
Hoy el Tío duerme, en la casa de sus hijas. Paol ha llamado a algunas de las hermanas de su padre para que comuniquen la situación, dice sentirse sola y piensa que a nadie le importa su padre. Le hemos hecho saber que si nos importa. Y todos sufrimos por lo que en estos momentos está pasando. Paol llora y la familia está ahora con ellos y suplicando para que Rey aún no nos deje. Tenemos la esperanza, la fe y confianza que se repondrá, se levantara de las cenizas de la enfermedad, que en algunos días si bien estará con un régimen alimenticio severo también estará con su gran sentido del humor que siempre le ha caracterizado. El Tío rey ha recibido un sinnúmero de golpes en la vida y el jamás ha decaído, ni se ha rendido, siempre se las ingenia para sortear los avatares de la vida y salir glorioso. Esperamos que la gran familia llame y le haga saber que no está solo que viejo o joven con plata o sin plata siempre estaremos unidos. Es preciso hacerlo saber con las palabras del alma que él en estos momentos nos necesita.
Es prestamista de dinero al 5%. Hace su negociado en ocho puestos del mercado “Los Cedros”, también por diversos restaurantes, bodegas y libreros del centro de Lima. No siempre lo pagan. Muchos bellacos se han desaparecido sin devolverle ni el 15% de lo que él les prestó. Se resigna con dignidad, humor, ironía. A solas le veo mascullar maldiciones y se preocupa y desespera ¿Quién no?
No tiene seguro, nunca ahorro ¿Qué es eso? “La vida es hoy”, así decía y vivía el tío. “Tengo tantos problemas que la tranquilidad me fastidia”, era otro dicho suyo, “Viejo y sin plata ni tus hijos te quieren” solía decir con rostro entristecido y voz burlona. Ahora enfermo, realmente mal, grave, sus hijas vienen a verlo, atenderlo, a calmar su pena interna. Aunque este viejo y sin plata sus hijas lo aman. Su dicho de vida era incorrecto. “La vida es también pensar en el mañana”; seguro pensara en alusión a la importancia del ahorro para un seguro en caso de problemas de salud. Y tener problemas es un fastidio que resta tranquilidad; sobre todo si son orgánicos o psicológicos. Es un Tío campechano. Jamás hice de sus frases “celebres” parte de mi realidad. Sé que él tampoco se lo tomaba en serio. Es demasiado inteligente como para no creerse algo realmente errado. Pero hoy sus frases bufonescas lo enrostran y le piden explicación, reflexión y seriedad.
Antes de ayer y ayer ha comido poco, como pajarito. El sueño ha arremetido con fuerza violenta y lo ha hecho dormir gran parte de las horas del día y toda la noche. Solo ha ingerido sopa de verduras, leche en polvo y pan. Antes de ayer se puso de pie, pero a las dos cuadras de caminata; se canso y su corazón latía raudo, se torno mareado y fue acostarse en medio de tremenda impotencia por no poder ir a cobrar a sus deudores. Una de sus hermanas lo atendió. “Viejo y sin plata…todos lo queremos”.
Ayer Paol, su hija mayor le ha atendido, le ha acariciado el cabello, preparado una sopita light, y se retiro sumamente preocupada con su esposo español. Por la noche llego su otra hija Rony y su ex esposa Loly. Le han preguntado cómo se ha sentido las últimas semanas, que cual cree que es su problema y el las mira con tristeza al saberse que yace en un estado penoso y contesta arrastrando las palabras. Sus ojos brillan llorosos.
Hoy ha despertado pétreo, casi no habla, Paol ha limpiado su cuarto, Rony reflexiona de los pasos que se va a dar, Su ex esposa especula. Els su hermana, tiene el rostro pálido. Almorzamos con pena.
Por la tarde sus hijas han llevado al consultorio a su padre que apenas podía caminar. El doctor Edil “Chapetin” Vidal explico que tenía una anemia severa a causa de una ulcera que ha reventado en su estomago y cuya sangre ha sido expulsada a través de las heces. Su hemoglobina es muy baja: 8. Necesita ir a una clínica a que le realicen una endoscopia para verificar si la ulcera es benigna o…”, concluyo el doctor. La familia tiene fe y esperanza que se va a recuperar.
Ha sido llevado al Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas que pertenece al Ministerio de Salud. Los galenos, muchos de ellos enmascarados (por el temor de ser sorprendidos por la gripe AH1N1), han explicado con gran sutileza a Paol que estaba desesperada; que la endoscopia solo podía hacerse en ayunas.
Paol que es de armas tomar, valiente y decidida decidió llevar a su padre a la Clínica San Felipe, pero la atención es sumamente cara y también le han dicho que la técnica diagnóstica y terapéutica debe hacérsele en ayunas. Sus hijas han sollozado; han abrazado a su padre y el a baja voz les pide calma.
Hoy el Tío duerme, en la casa de sus hijas. Paol ha llamado a algunas de las hermanas de su padre para que comuniquen la situación, dice sentirse sola y piensa que a nadie le importa su padre. Le hemos hecho saber que si nos importa. Y todos sufrimos por lo que en estos momentos está pasando. Paol llora y la familia está ahora con ellos y suplicando para que Rey aún no nos deje. Tenemos la esperanza, la fe y confianza que se repondrá, se levantara de las cenizas de la enfermedad, que en algunos días si bien estará con un régimen alimenticio severo también estará con su gran sentido del humor que siempre le ha caracterizado. El Tío rey ha recibido un sinnúmero de golpes en la vida y el jamás ha decaído, ni se ha rendido, siempre se las ingenia para sortear los avatares de la vida y salir glorioso. Esperamos que la gran familia llame y le haga saber que no está solo que viejo o joven con plata o sin plata siempre estaremos unidos. Es preciso hacerlo saber con las palabras del alma que él en estos momentos nos necesita.
Mi abuelito partió al cielo

Hacia un frío gélido, cuando timbro el teléfono, no demore en contestar, era mi tía Taina, llamaba de Chimbote, me dio una noticia que me hizo escarapelar mi humanidad. Mi abuelo Mauro Azaña había fallecido.
Nacido bajo el signo de capricornio una tarde de Enero, se caracterizo por ser obstinado luchador, directo y gracioso, generoso y calmado. La última vez que lo vi, fue el 2007. Quien diría que seria la última vez. Llego a Lima desde Ancash acompañado por su magnánima hija: Taina, para conmemorar la misa de año de mi santa abuela fallecida el 7 de Diciembre del 2006.
Aquella vez con su buen talante, mi abuelo Juan Azaña nos demostró su sabiduría hacia la muerte. El comprendió que la vida no es un lugar en el que se permanece años y años; solo algunos, y por ello hay que disfrutarlos. En la misa de año de mi abuela, mi abuelo era quien daba valor a los que queríamos torcernos en la pena. Sus ocurrencias, su actitud armónica y su picardía hicieron soportable el recordar en vida a nuestra humilde, dadivosa y perseverante abuelita. Comprendí entonces que la grandeza del ser pasa los confines de la existencia terrenal.
Charle y recordé viejos y adorables tiempos con el. Hablaba fuerte y seguro, su mente era lucida mas su paso lento muy lento, ya tenía 91 años.
Cuando regreso a su tierra, Cabana, prometió volver, y toda la familia Azaña se despidió tratando de ocultar lagrimas de emoción, mientras el se apoyaba en su hija Taina y caminaba despacito, despacito, no se vaya a caer.
Estos últimos meses. El abuelito Juan enfermo del estomago, su hija Taina, tía bondadosa se lo llevo a Chimbote, lo atendió con un esmero asombroso, pero el ya no quería comer. Su estomago lo fastidiaba. Los estragos de la vejez hacían mella en su lánguido cuerpecito.
Sábado 25 de Octubre del 2008, a las 9 de la noche, sus ojos se cerraron para siempre, la muerte lo asalto con avisos que se manifestaban con el rechazo a la comida. Mi tía Taina llamo a mi hogar a las 2: 35 a.m. anunciando su deceso, llorando en la voz de mi Tío Reinaldo que trataba de calmarla y entre sus lagrimas que la ahogaban solo pedía que alguien lo acompañase, que vaya a Chimbote, que se sentía sola, que lo velaría a su padre Juan Azaña en una casa alquilada, la suya era muy pequeña e indigente. Anota mi número de celular me dijo es el: 01989484193, avisa a mis primas, que alguien venga por favor a ayudarme, me suplicaba. La voz se me corto como un cuchillazo y no me salían palabras.
Domingo 26 de Octubre, el querido abuelo Juan Azaña, esta siendo recordado, velado, rezado. Sufrimos su perdida, estamos con ella, con su hija que mas le ayudo, hagamos sabérselo, llamémosla y démoslo fuerzas, Hoy mi tía Taina y sus hermanas nos necesitan, pongámonos de pie, y démoslo fuerza, fuerza y mas fuerza. No seamos indiferentes, que mañana podemos ser nosotros los que necesitemos consuelo.
Nacido bajo el signo de capricornio una tarde de Enero, se caracterizo por ser obstinado luchador, directo y gracioso, generoso y calmado. La última vez que lo vi, fue el 2007. Quien diría que seria la última vez. Llego a Lima desde Ancash acompañado por su magnánima hija: Taina, para conmemorar la misa de año de mi santa abuela fallecida el 7 de Diciembre del 2006.
Aquella vez con su buen talante, mi abuelo Juan Azaña nos demostró su sabiduría hacia la muerte. El comprendió que la vida no es un lugar en el que se permanece años y años; solo algunos, y por ello hay que disfrutarlos. En la misa de año de mi abuela, mi abuelo era quien daba valor a los que queríamos torcernos en la pena. Sus ocurrencias, su actitud armónica y su picardía hicieron soportable el recordar en vida a nuestra humilde, dadivosa y perseverante abuelita. Comprendí entonces que la grandeza del ser pasa los confines de la existencia terrenal.
Charle y recordé viejos y adorables tiempos con el. Hablaba fuerte y seguro, su mente era lucida mas su paso lento muy lento, ya tenía 91 años.
Cuando regreso a su tierra, Cabana, prometió volver, y toda la familia Azaña se despidió tratando de ocultar lagrimas de emoción, mientras el se apoyaba en su hija Taina y caminaba despacito, despacito, no se vaya a caer.
Estos últimos meses. El abuelito Juan enfermo del estomago, su hija Taina, tía bondadosa se lo llevo a Chimbote, lo atendió con un esmero asombroso, pero el ya no quería comer. Su estomago lo fastidiaba. Los estragos de la vejez hacían mella en su lánguido cuerpecito.
Sábado 25 de Octubre del 2008, a las 9 de la noche, sus ojos se cerraron para siempre, la muerte lo asalto con avisos que se manifestaban con el rechazo a la comida. Mi tía Taina llamo a mi hogar a las 2: 35 a.m. anunciando su deceso, llorando en la voz de mi Tío Reinaldo que trataba de calmarla y entre sus lagrimas que la ahogaban solo pedía que alguien lo acompañase, que vaya a Chimbote, que se sentía sola, que lo velaría a su padre Juan Azaña en una casa alquilada, la suya era muy pequeña e indigente. Anota mi número de celular me dijo es el: 01989484193, avisa a mis primas, que alguien venga por favor a ayudarme, me suplicaba. La voz se me corto como un cuchillazo y no me salían palabras.
Domingo 26 de Octubre, el querido abuelo Juan Azaña, esta siendo recordado, velado, rezado. Sufrimos su perdida, estamos con ella, con su hija que mas le ayudo, hagamos sabérselo, llamémosla y démoslo fuerzas, Hoy mi tía Taina y sus hermanas nos necesitan, pongámonos de pie, y démoslo fuerza, fuerza y mas fuerza. No seamos indiferentes, que mañana podemos ser nosotros los que necesitemos consuelo.

AYUDÉMOSLA
Una señora delgada de rostro alargado, y ojos llorosos exclama suplicante una carretilla para poder trabajar de recicladora, ahora lo hace solo con sus extenuadas manos en uno de los tantos asentamientos humanos de Pamplona ubicado en el distrito de San Juan de Miraflores. (Lima – Perú).
Su nombre es Susana, vive en una pequeña casa de adobe y quincha tiene 5 hijos (tenia 6, ahora esta con Dios) que alimentar y generalmente los da tan poco que están flaquitos cual lagartijas.
Al frente de su humilde hogar hay un basural, su centro de trabajo, ahí recolecta todo elemento útil que pueda ser vendido por centavos como: botellas de plástico, cartones, fierros, etc.
Si algún ser de alma generosa, sensible y altruista comprende que la vida no es solo lo que alcanza a ver nuestra vista, los deberes del trabajo cotidiano o los problemas del corazón sino la preocupación por hacer dichoso el corazón del necesitado, el hambriento y el que sufre, advertirá la necesidad de la señora Susana.
Ella solo necesita una carretilla para poder reciclar elementos del basural, y así poder alimentar mejor a sus hijos hambrientos. Solo una carretilla.
Quien desee ayudarla comuníquese con la señora Susana al 992940583. Quien la ayude podrá saber, comprender, explicar y enseñar la sensación de la genuina felicidad.
Su nombre es Susana, vive en una pequeña casa de adobe y quincha tiene 5 hijos (tenia 6, ahora esta con Dios) que alimentar y generalmente los da tan poco que están flaquitos cual lagartijas.
Al frente de su humilde hogar hay un basural, su centro de trabajo, ahí recolecta todo elemento útil que pueda ser vendido por centavos como: botellas de plástico, cartones, fierros, etc.
Si algún ser de alma generosa, sensible y altruista comprende que la vida no es solo lo que alcanza a ver nuestra vista, los deberes del trabajo cotidiano o los problemas del corazón sino la preocupación por hacer dichoso el corazón del necesitado, el hambriento y el que sufre, advertirá la necesidad de la señora Susana.
Ella solo necesita una carretilla para poder reciclar elementos del basural, y así poder alimentar mejor a sus hijos hambrientos. Solo una carretilla.
Quien desee ayudarla comuníquese con la señora Susana al 992940583. Quien la ayude podrá saber, comprender, explicar y enseñar la sensación de la genuina felicidad.
AÚN TE NECESITAMOS
TIA EUGENITA AÚN TE NECESITAMOS, POR QUE TE AMAMOS
Acostada en su cama añeja en contra de su voluntad yace la Tia Eugenia. La mujer dinámica que fue y que se resiste aún a seguir siéndolo. Sus ojos lagrimean recordando su cruenta realidad y prefiere el sueño enternecedor en que dice con voz trémula, ver a una señora de blanco que la llama con voz de pájaro y ella despierta feliz.
Tiene 8 de hemoglobina, la anemia la sostiene impiadosa, llora en silencio por que no camina ya como antes, ni siquiera cojea, la sostienen dos enfermeras de brazos vigorosos todos los jueves en la sala grande del hospital Loayza. Área de rehabilitación.
Sus huesos están enjutos, con pequeños huequitos, débiles, cruje sus huesos en su dolorido caminar y a los tres pasos que da con ayuda medica, se cae sin querer como pajarito herido sobre las palmas fuertes de las dinámicas ayudantas.
¡Operarla y con una hemoglobina tan baja!, ¡con anemia!, es un riesgo que se prefiere evitar, y se le ejercita cada Jueves con fe de que vuelva a caminar, no importa cojear. Mira temblorosa a su alrededor de voces apenadas y ella se apena mas.
Sentada en su silla de ruedas, contempla a través de la ventana las calles donde pulula la gente rápida, mirando sus relojes, sudorosos por el sol, nerviosos por la hora y la Tía Eugenia mira sus piernas que han pedido descanso. Su mirada expresa una resignación de un cada día…! Me gustaría decir, mejor!
Llevan los pañales, le ponen la chata fastidiosa, lo ayudan a sentarse sobre su cama para que pueda alimentar su cuerpo descarnado, sus labios sonríen por hacer sentir bien pero sus ojos lloran sin lágrimas.
Se ha echado la culpa unos a otros a causa de la caída de la Tía Eugenia ¿Y que se ha sacado?, ni un segundo de ayuda para la tiíta. La economía se ha visto reducida a un nivel de infierno. Tía Rene no trabaja, Tío Fernando gana 400 soles, sus nietos (Diego y Gabriel) ayudan tanto como es su cariño. La viejita se avergüenza, no teniendo por que, pero el tema: dinero, no quiere escucharlo ni cerca, ni lejos.
Su cama esta rodeado de libros, que no agarra al azar, por ahora lee “Eugenia”, texto de una heroína que lleva su nombre, y si saberlo para todos ya se ha vuelto nuestro heroína carismática. “Los hijos de mi Chela me ayudan” dice alegre. Y quien no lo va hacer si la Tía Eugenita jamás falto en todo momento cuando alguien estaba mal, y que mal que este mal alguien que merece estar bien. Y me debato en que la vida es mas mal que bien, pero que bien que no este mal, aunque franco es mi corazón en decir que hay muchas personas que prefieren estar mal con tal de que mi Tía Eugenita este bien.
Tiene 8 de hemoglobina, la anemia la sostiene impiadosa, llora en silencio por que no camina ya como antes, ni siquiera cojea, la sostienen dos enfermeras de brazos vigorosos todos los jueves en la sala grande del hospital Loayza. Área de rehabilitación.
Sus huesos están enjutos, con pequeños huequitos, débiles, cruje sus huesos en su dolorido caminar y a los tres pasos que da con ayuda medica, se cae sin querer como pajarito herido sobre las palmas fuertes de las dinámicas ayudantas.
¡Operarla y con una hemoglobina tan baja!, ¡con anemia!, es un riesgo que se prefiere evitar, y se le ejercita cada Jueves con fe de que vuelva a caminar, no importa cojear. Mira temblorosa a su alrededor de voces apenadas y ella se apena mas.
Sentada en su silla de ruedas, contempla a través de la ventana las calles donde pulula la gente rápida, mirando sus relojes, sudorosos por el sol, nerviosos por la hora y la Tía Eugenia mira sus piernas que han pedido descanso. Su mirada expresa una resignación de un cada día…! Me gustaría decir, mejor!
Llevan los pañales, le ponen la chata fastidiosa, lo ayudan a sentarse sobre su cama para que pueda alimentar su cuerpo descarnado, sus labios sonríen por hacer sentir bien pero sus ojos lloran sin lágrimas.
Se ha echado la culpa unos a otros a causa de la caída de la Tía Eugenia ¿Y que se ha sacado?, ni un segundo de ayuda para la tiíta. La economía se ha visto reducida a un nivel de infierno. Tía Rene no trabaja, Tío Fernando gana 400 soles, sus nietos (Diego y Gabriel) ayudan tanto como es su cariño. La viejita se avergüenza, no teniendo por que, pero el tema: dinero, no quiere escucharlo ni cerca, ni lejos.
Su cama esta rodeado de libros, que no agarra al azar, por ahora lee “Eugenia”, texto de una heroína que lleva su nombre, y si saberlo para todos ya se ha vuelto nuestro heroína carismática. “Los hijos de mi Chela me ayudan” dice alegre. Y quien no lo va hacer si la Tía Eugenita jamás falto en todo momento cuando alguien estaba mal, y que mal que este mal alguien que merece estar bien. Y me debato en que la vida es mas mal que bien, pero que bien que no este mal, aunque franco es mi corazón en decir que hay muchas personas que prefieren estar mal con tal de que mi Tía Eugenita este bien.
SAGRADA TIA EUGENIA
LA INJUSTA CAIDA DE MI SAGRADA TIA EUGENIA
La sagrada Tía, de larga experiencia de vida que en cada cana suya denota su inmensa sabiduría en verbo y acción. Estuvo en mi hogar un mes. Conversaba la anciana con la agilidad de un chiquillo vivaz, frente a sus receptores admirados. Su voz lenta, pausada, armoniosa nos hacia recordar que la vida no es para vivirla con premura tormentosa ni con pleitos sin fin y sin gloria. Es sabia la sagrada Tía Eugenia.
Nos contaba con lujo de detalles cada paso de su vida en la que si no dejo huella, dejo sonrisas que es mas que una huella. De caminar lento pero aun lo hacia, aun caminaba sin rendirse a pesar de sus años viejos, y su dormir era de armonía. Los zancudos de calor de infierno, le picaban su frágil cuerpo enjuto, y por espantar a uno de los molestosos mosquitos una noche casi se va de bruces al suelo caliente de verano.
La suerte ha sido justa con ella, me cuenta, pues cuando era niña, y mientras paseaba por una chacra grande se le apareció un león que de un circo había escapado, la niña con asombro, lo miro al perro raro que creía que era, y el perro raro, grande y amarillo paso de largo sin mirarla mucho, pues horas antes se había comido un burro de un pastor sin suerte.
Sosegada, tierna, amable, conciliadora, aguda, graciosa, perspicaz, de gran memoria, risueña, de sutil ingenio así es mi Tía Eugenita como le llama la familia. Tiene una gran extraordinaria retentiva, una sagacidad mental impresionable y es una conversadora estupenda. Su corazón es el mismo corazón del cuadro de Jesús. Y no exagero.
¿Por qué Dios permitió que se cayese de la cama Y se rompiese los huesos? Es la injusticia mas grande que se puede cometer con un ser que es casi un ángel.
La sagrada Tía, de larga experiencia de vida que en cada cana suya denota su inmensa sabiduría en verbo y acción. Estuvo en mi hogar un mes. Conversaba la anciana con la agilidad de un chiquillo vivaz, frente a sus receptores admirados. Su voz lenta, pausada, armoniosa nos hacia recordar que la vida no es para vivirla con premura tormentosa ni con pleitos sin fin y sin gloria. Es sabia la sagrada Tía Eugenia.
Nos contaba con lujo de detalles cada paso de su vida en la que si no dejo huella, dejo sonrisas que es mas que una huella. De caminar lento pero aun lo hacia, aun caminaba sin rendirse a pesar de sus años viejos, y su dormir era de armonía. Los zancudos de calor de infierno, le picaban su frágil cuerpo enjuto, y por espantar a uno de los molestosos mosquitos una noche casi se va de bruces al suelo caliente de verano.
La suerte ha sido justa con ella, me cuenta, pues cuando era niña, y mientras paseaba por una chacra grande se le apareció un león que de un circo había escapado, la niña con asombro, lo miro al perro raro que creía que era, y el perro raro, grande y amarillo paso de largo sin mirarla mucho, pues horas antes se había comido un burro de un pastor sin suerte.
Sosegada, tierna, amable, conciliadora, aguda, graciosa, perspicaz, de gran memoria, risueña, de sutil ingenio así es mi Tía Eugenita como le llama la familia. Tiene una gran extraordinaria retentiva, una sagacidad mental impresionable y es una conversadora estupenda. Su corazón es el mismo corazón del cuadro de Jesús. Y no exagero.
¿Por qué Dios permitió que se cayese de la cama Y se rompiese los huesos? Es la injusticia mas grande que se puede cometer con un ser que es casi un ángel.
Eran las 2:30 de la mañana, mi tía conversaba con su amiga Merlín, mi tío dormía, yo dormía, de pronto un golpe fuerte y seco, un quejido, nos aproximamos al cuarto de mi Tía Eugenia y ahí yacía ella, sentada, aun con sus lentes, con un libro en la mano, con el rostro compungido, la mirada vidriosa, y el dolor que comenzaba a acrecentar. Era el más triste cuadro de dolor que veía en años.
Estaba en el borde de la cama, mientras dormitaba en una vuelta ligera fue a dar contra el suelo sin compasión.
Una vez puesta en cama por los brazos rollizos de mi Tío, se calmaba en sollozos y hablaba con la voz hecha terremoto, se sentía impotente de no poder mover su pierna derecha mientras su pie hecho plastilina estaba volteaba hacia un lado. Terco el pie. No se movía al lado correcto. Se intentaba pero le dolía mucho.
¿Dónde estuvo Dios para sujetar a su ángel anciano? Dios no existe. Así de simple, no necesito argumentarlo, los ejemplos de victimas de guerra (inocentes) es el mas elemental argumento. Se fue mi Tía Eugenita envuelta en sabana blanca cargada por su yerno y por mi Tío, lo asentaron en la parte trasera de un taxi, y su hija calmaba el dolor de su madre con la tranquilidad de la acción.
La vida no es buena ni para los buenos, la vida es de felicidades e infelicidades temporales, es de incertidumbres de suma angustia, es la expresión de la imprevisibilidad con sabor a hiel, es un fin de un comienzo de otro dolor. En conclusión no hay infierno a la muerte del ser, por que el infierno del ser ya esta, en la vida misma.
Ahora yace en su cama la querida Tía Eugenia, recuperándose, rodeado de libros, que no agarra al azar, por ahora lee “Eugenia”, texto de una heroína que lleva su nombre, y sin saberlo para todos ya se ha vuelto nuestro heroína carismática, su valentía ante el dolor, su optimismo coloso frente a la dificultad, sus ganas de la acción continua pese a los años es digna de admiración, de ejemplo y sabiduría. “Los hijos de mi Chela me ayudan” dice alegre. Y quien no lo va hacer si la Tía Eugenita jamás falto en todo momento cuando alguien estaba mal, y que mal que este mal alguien que merece estar bien. Y me debato en que la vida es mas mal que bien, pero que bien que no este mal, aunque franco es mi corazón en decir que hay muchas personas que prefieren estar mal con tal de que mi Tía Eugenita este bien.
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